5 casos de éxito de aplicación de la economía circular en alimentación

La economía circular aplicada a la industria alimentaria

El sector de la alimentación genera en España ingresos por valor de 130.000 millones de euros. Esto supone un valor añadido bruto del 15% del total de la industria. Se trata de un sector fundamental compuesto mayormente por pymes, que representan al 96% del total del sector. Además, es una industria estratégica y esencial para la economía española.

El sector lidera los avances en los Objetivos de Desarrollo Sostenible marcados por la ONU para el año 2030. Las innovaciones generadas por la industria transformadora de alimentos han sido notables en los métodos de reducción en el consumo de agua y energía, así como de plásticos, siendo sustituidos por envases reciclables o reciclados.

No obstante, el informe de Situación y Evolución de la Economía Circular en España de Cotec de diciembre de 2021, deja claro que España aún está lejos de ser circular. La tasa actual de reciclado en España es de un 35%, 15 puntos por debajo del objetivo marcado por la Comisión Europea para 2030.

La economía circular en España requiere una transformación centrada en medidas de reparabilidad y durabilidad. Pero también en el reciclaje de productos, la prevención de desperdicio, la evolución en el ecodiseño y la innovación ecológica.

Desde Inova, os presentamos cinco casos de éxito de empresas que han aplicado la economía circular en España en el sector de la alimentación.

INSECTOS GALICIA 

Esta empresa gallega está especializada en el uso de insectos para incorporarlos a la dieta humana y animal. Como explican es su web, la producción de esta proteína supone reducir el consumo de agua y alimento y menos emisiones en gases contaminantes para producir un kilo de proteína. Además, se pueden criar en vertical, ocupando así menos superficie. Su objetivo es ofrecer una alternativa al consumo de proteínas tradicionales.

¿Cómo contribuyen a la economía circular en España?

Por un lado, la producción de este tipo de proteína provoca un menor impacto ambiental que las proteínas tradicionales. En segundo lugar, los insectos se alimentan de excedentes de proximidad, y su único residuo es el guano, que se utiliza como fertilizante. Y finalmente, Insectos Galicia apuesta por el mundo rural, proporcionando productos innovadores para mejorar la calidad en sus explotaciones.

Según nos explica Antonio Arias, CEO de la empresa, no han “incorporado” la economía circular al proyecto sino que la cría de insectos en sí es economía circular debido a los pocos recursos necesarios para criarlos en comparación a la cría de otros animales. Además, la producción de guano permite cerrar el círculo, ya que se puede vender como producto de alto valor para el agricultor.

INDULLEIDA 

Esta empresa situada en Alguaire (Lleida) se dedica a la producción de zumos empleando como materia prima los productos hortofrutícolas que no cumplen las especificaciones para su venta.

¿Cómo contribuyen a la economía circular en España?

La compañía nació en la década de los 80 como una asociación de cooperativas y centrales hortofrutícolas para dar una salida a la fruta que no era apta para el mercado en fresco o se trataba de excedentes que no podían ser absorbidos por los consumidores.

La filosofía de Indulleida se basa en la idea de que el futuro está basado en la economía circular, aprovechando los recursos naturales, así como reduciendo el consumo de energía  y agua utilizado.

PALLETS CHEP 

Chep no es una empresa alimentaria. Sin embargo, está ligada muy estrechamente al sector al proveerle de productos sin los que sería imposible su almacenaje y transporte. Por eso los sumamos a esta lista. Principalmente, se dedica a la fabricación, reparación y suministro de envases y embalajes reutilizables, con un sistema de depósito-devolución-retorno que alcanza a toda la UE.

¿Cómo contribuyen a la economía circular en España?

Desde el principio, Pallets Chep ha apostado por desarrollar una cadena de suministro que permita hacer uso de plataformas logísticas y operativas de mayor calidad y eficiencia. Además de aprovechar mejor las redes logísticas y el transporte para eliminar viajes innecesarios y con ellos tiempo y emisiones, apuestan por reducir los residuos y conseguir ventajas a partir de la estandarización de sus productos reduciendo emisiones de carbono y empleo de recursos naturales.

ESPIGOLADORS 

Espigoladors es una fundación sin ánimo de lucro que trabaja para el aprovechamiento de los recursos alimentarios. Igualmente, busca el empoderamiento de personas en riesgo de exclusión social. A través de su obrador, ofrecen oportunidades laborales a personas en riesgo de exclusión social.

¿Cómo contribuyen a la economía circular en España?

Para ello, han recuperado la actividad del espigueo para fomentar el aprovechamiento de todos los recursos vinculados al sector primario. El espigueo era una actividad tradicional que empleaba sobre todo a mujeres y niños, que recogían en los campos de los agricultores los excedentes. Esta técnica ayuda también a reducir las pérdidas y el desperdicio alimentario y reduce el impacto ambiental.

Además, crea conciencia sobre un consumo responsable, de temporada y de calidad. Mediante acuerdos con productores y productoras, organizan espigueos con voluntariado en los campos para recoger frutas y verduras que son descartadas del circuito comercial por varios motivos, tales como una reducción de los precios, un exceso de oferta o por cuestiones estéticas, entre otros.  Con esto, consiguen reducir las pérdidas y el desperdicio alimentario.

LA CÁMARA

Se trata de una empresa arrocera de Cataluña que apuesta por la sostenibilidad. Todos sus arroces son producto de cooperativa y para su producción se utilizan técnicas de agricultura controlada, así como métodos sostenibles y seguros.

¿Cómo contribuyen a la economía circular en España?

Para ello, han implementado una nueva gama de envases de papel con certificación de bosques sostenibles en todos los paquetes de la famosa gama de productos Arroz Montsià. Además, llevan a cabo una iniciativa para reutilizar la cascarilla de arroz como subproducto agrícola para utilizarlo en la industria del automóvil y el embalaje.

Con el proyecto Envacío, demuestran que es posible la eliminación progresiva del uso del bromuro de metilio, que se emplea en la desinsectación del arroz elaborado. Para sustituirlo se usa el envasado del arroz al vacío, minimizando así el impacto medioambiental y la emisión de gases a la atmosfera.

 

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