10 ideas para una empresa más sostenible

La sostenibilidad se ha convertido en un must para toda organización. Un fin en sí misma que genera beneficios, pero también un medio para combatir el cambio climático.

Pero, ¿puede cualquier organización al margen de su tamaño o misión ser sostenible?

¿Contribuir a hacer un mundo más sostenible compete solo a las organizaciones cuya actividad tiene un fuerte impacto sobre el medio ambiente?

¿Reducir la huella de carbono solo está al alcance de aquellas organizaciones que incorporan una ineludible defensa del medio ambiente en sus valores?

Y por qué no decirlo: ¿es rentable apostar por la eficiencia energética, el zero waste o el reciclaje?

En Inova lo tenemos claro. Toda organización puede ser sostenible y vamos a demostrártelo con una lista de acciones que puedes poner en práctica para hacer de tu empresa o una organización enviromental friendly y, además, reducir gastos. Algo que nunca viene mal.

Son 10, así que prepárate y toma nota

Crea un Plan de Sostenibilidad

– ¿Un plan? Ya están los consultores vendiéndome metodología para justificar su minuta.

Me imagino que esto es lo que debes pensar. Pero no. Con la creación de un plan solo se pretende poner negro sobre blanco la estrategia que debe ayudarte a conseguir la meta final: que tu empresa, institución o administración sea más sostenible y reduzca gastos.

No estamos hablando de un documento infumable ni de recurrir a expertos medioambientales para diseñar una hoja de ruta con sus hitos y todo eso.

No.

Hablamos de un diagnóstico inicial, objetivos, acciones e indicadores. Además de tres pilares para garantizar su desarrollo:

  • Un comité que supervise su ejecución
  • Una auditoría ambiental que nos diga desde dónde partimos
  • Un sistema de gestión ambiental que establezca los medios y acciones para alcanzar el objetivo final

Empecemos…

Comité de Sostenibilidad

Para hacer más sostenible tu organización necesitas un plan que incluya los objetivos y la estrategia para alcanzarlos. Y para elaborar ese plan y supervisar su ejecución es recomendable constituir un Comité de Sostenibilidad, el grupo de trabajo que debe velar por el desempeño ambiental de la organización.

La dirección de la empresa se encargará de establecer el propósito y las responsabilidades del comité, nombrar y capacitar (si fuese necesario) a sus miembros y dotarles de las herramientas necesarias para ejecutar el plan.

 

Plan de sostenibilidad para tu empresa

 

El plan identificará ámbitos de actuación y áreas de mejora; fijará cómo alcanzar los objetivos y comunicará el progreso a la gerencia, los empleados y al exterior.

En una empresa pequeña, el coste vendrá dado por las horas que el comité destinará a realizar sus funciones y por el número de miembros que lo integran.

Una pyme de menos de 25 trabajadores puede operar con un comité de un solo miembro. Para una de 100 empleados los objetivos deben ser más ambiciosos y el comité debe ser mayor: al menos de 3 miembros.

Tareas del comité:

  • Involucrar a los empleados en el desarrollo del plan y en la aportación de propuestas de mejora
  • Ofrecer formación a la plantilla para mejorar su responsabilidad ambiental
  • Realizar un seguimiento de la ejecución del plan evaluando el cumplimiento de los objetivos establecidos previamente
  • Coordinar las acciones de comunicación que difundirán dentro y fuera de la organización los hitos alcanzados.

Hemos hablado ya de los beneficios medioambientales y de ahorro de costes que implica implantar medidas de sostenibilidad en nuestras empresas. Pero existen otros que el comité no debe pasar por alto a la hora de elaborar el plan de sostenibilidad:

  • Aumenta la satisfacción de los empleados. Implantar un plan de sostenibilidad y ser una empresa responsable y comprometida con el medio ambiente fomenta en los trabajadores el orgullo de pertenencia a una organización comprometida con el planeta y, por consiguiente, mejora el ambiente dentro de la organización.
  • Atracción de talento. Cada vez son más los empleados que se guían por criterios de responsabilidad a la hora de seleccionar aquellos puestos de trabajo que mejor se ajustan a sus valores.
  • Mejora de la relación con los clientes. Al igual que en el caso de los trabajadores que ya desempeñan funciones en nuestra empresa o pretenden hacerlo en el futuro, la sostenibilidad tiene cada vez más peso en la fidelización de los clientes. Estos están cada vez más interesados en consumir marcas responsables en material de sostenibilidad.
  • Acceso a nuevas oportunidades de negocio. La sostenibilidad suele ser una puerta que abre un abanico enorme de oportunidades a las empresas. La sostenibilidad y todos los elementos adyacentes a la misma (certificaciones ambientales, mayores exigencias en ámbitos de calidad, nuevos nichos de negocio antes desechadas…) implican también explorar opciones innovadoras para generar nuevos ingresos a través de la identificación y reutilización de excedentes; , el reciclaje de productos y el aprovechamiento de subproductos; la formación y el asesoramiento en sostenibilidad, la valorización de residuos, la incorporación del ecodiseño como herramienta de generación de valor, posibilidades de acceder a subvenciones y licitaciones públicas para aquellas empresas más responsables medioabientalmente, etcétera.

Auditoría ambiental

Una vez constituido, el Comité de Sostenibilidad debe realizar un diagnóstico de situación de la empresa a través de una auditoría que analice el impacto ambiental de su actividad.

Estas son los aspectos mínimos que debe incluir la auditoría ambiental:

  • Evaluar el consumo de recursos. Se analiza el consumo de energía, agua, materiales y otros recursos en todas las áreas de la empresa.
  • Identificar las emisiones de residuos. Se analizan los diferentes tipos de residuos que produce la empresa, como emisiones de gases de efecto invernadero, residuos contaminantes, desperdicios orgánicos, peligrosos, etcétera.
  • Evaluar el cumplimiento legal. Se verifica si la empresa cumple con la legislación ambiental vigente.
  • Identificar oportunidades de mejora. Se buscan medidas para reducir el impacto ambiental de la empresa y mejorar su eficiencia.

El coste de una auditoría ambiental varía en función del tamaño de la organización, la complejidad de sus operaciones, el alcance de la auditoría y si la organización dispone o no de personal en las áreas de calidad o sostenibilidad que pueda hacerse cargo de esta evaluación.

En caso de que la auditoría no pueda hacerse en interno, hay muchas consultoras especializadas que realizan este tipo de trabajos. Sin ir más lejos, en Inova realizamos esta de auditorías para pymes y grandes empresas.

Auditoría ambiental

Una empresa con una oficina de 100 metros cuadrados podría realizar una auditoría ambiental básica por unos 1.000 euros. El 50 por ciento de este coste podría recuperarse el primer año solo aplicando mejoras que impliquen eficiencia energética.

¿Qué aspectos debe medir una auditoría ambiental de una empresa?

  1. Cumplimiento legal. Verificar el cumplimiento de las leyes y normas aplicables a la empresa, identificando posibles riesgos por incumplimiento.
  2. Consumo de recursos. La auditoría debe medir el consumo de recursos naturales como agua, energía, materias primas o combustibles y detectar oportunidades para reducir su consumo y ser más eficientes en el uso de esos mismos recursos.
  3. Generación de residuos. Caracterizar y cuantificar los residuos generados por la empresa y evaluar la eficacia de los sistemas de gestión de los mismos si los hubiese.
  4. Emisiones contaminantes. Medir las emisiones de gases de efecto invernadero, contaminantes atmosféricos y vertidos de agua.
  5. Impactos ambientales. Evaluar los impactos ambientales de la actividad de la empresa sobre el aire, el agua, el suelo y la biodiversidad.
  6. Sensibilización y formación del personal. Evaluar los conocimientos del personal sobre sostenibilidad y cómo compensar sus carencias.
  7. Comunicación y participación. Estudiar el compromiso ambiental de los proveedores, clientes y el resto de stakeholders de la empresa para analizar si están o no alineados con los de una empresa responsable.

Beneficios

Además de reducir el impacto ambiental, la organización podrá ahorrar dinero ya que muchas de las medidas que se pueden tomar para mejorar la sostenibilidad también suponen una reducción de gastos a corto, medio y largo plazo.

Y la mejora de la imagen externa es evidente: demostrar compromiso con la sostenibilidad mejora la impresión que tienen de la organización clientes, proveedores o inversores.

Consejos para empezar:

  • Definir el alcance de la auditoría.
  • Contratar a un auditor ambiental cualificado en el caso de que carecer de personal cualificado en la empresa.
  • Proporcionar al auditor toda la información necesaria.
  • Implementar cuanto antes las medidas de mejora que se identifiquen en la auditoría.

Diseña un Sistema de Gestión Ambiental

Un Sistema de Gestión Ambiental (SGA) define un marco formal para que una organización gestione su impacto definiendo su compromiso con la sostenibilidad y sus objetivos.

Un SGA cuenta con los siguientes elementos

  • Planificar las acciones: Describir de forma detallada las medidas que permitirán alcanzar los objetivos ambientales para cubrir las carencias o déficits detectados en la auditoría.
  • Implementación, medición y control: Además de poner en marcha las medidas es necesario monitorizar su progreso y realizar, si fuese necesario, los ajustes necesarios para que sean efectivas.
  • Fijar un marco temporal de ejecución. Es necesario que las acciones estén divididas en medidas a corto plazo, medio y largo. Las medidas para reducir el consumo de energía suelen ser fáciles de implementar y ser aplicables en la primera fase de ejecución del plan. Las relativas a la eficiencia energética, que en ocasiones implican inversiones en equipos, aislamientos o cambio de proveedores, pueden exigir más tiempo, dejándose para una segunda fase. Aquellas medidas que impliquen la formación del personal, cambiar los hábitos del transporte del personal o incluso un cambio en la estrategia de la empresa que implique una transformación profunda en su forma de operar o la obtención de certificaciones ambientales son las que mayor impacto tendrán en los resultados. Por eso pueden tardar varios años en poder ejecutarse al cien por cien y en dar resultados.

Implementa un programa de reciclaje

Un programa de reciclaje es la primera medida que todo SGA que se precie debe incorporar. Las medidas incluidas dentro del programa de reciclaje podrían enmarcarse dentro de las acciones a corto plazo que debe incorporar nuestro plan, tanto por la facilidad a la hora de implantarse como por los inmediatos resultados que genera.

Plan de reciclaje para tu empresa

Algunos consejos

  • Identificar los materiales y residuos que se pueden reciclar: papel y cartón, residuos orgánicos, plásticos y envases, pilas y baterías, equipos electrónicos, productos químicos nocivos, residuos peligrosos, etcétera
  • Instalar contenedores para el reciclaje en las instalaciones de la empresa e informarse sobre los servicios de recogida públicos en cada localidad. Cada vez son más los puntos limpios móviles en nuestras ciudades. Estar al tanto de cómo opera este servicio nos ayudará a organizar la retirada de residuos voluminosos, peligrosos o de difícil almacenamiento.
  • Trabajar con un proveedor de reciclaje, lo que puede ahorrarnos el transporte y mucho tiempo si los servicios prestados por las entidades públicas no abarcan toda la tipología de residuos que genera nuestra empresa.
  • Formar a los empleados sobre el programa de reciclaje. Esta no es una cuestión menor. No todos los empleados, sobre todo los veteranos, están tan acostumbrados a reciclar. En esta entrada de nuestro blog te damos diez tips que te ayudarán a formar en reciclaje a tu personal.

Reduce el consumo de energía

Reducir el consumo de energía es una forma de rebajar nuestro impacto ambiental y reducir costes operativos.

Bajo estas líneas van algunas de las medidas que puedes incorporar al plan de sostenibilidad para comenzar a concienciar a la plantilla para reducir el consumo de energía.

Sí, es cierto, la mayoría son perogrulladas, pero a buen seguro que no todo el mundo en tu empresa cumple con estas directrices de ahorro de energía. Y lo más importante, estamparlas en papel acaba llevando al empleado más resistente al cambio a cumplir con las normas.

  • Apagar las luces y los equipos electrónicos cuando no se usen.
  • Utilizar bombillas LED, más eficientes que las incandescentes o fluorescentes.
  • Instalar sensores de movimiento
  • Utilizar equipos de bajo consumo
  • Desconectar los cargadores cuando no se estén utilizando.
  • Utilizar el modo de ahorro de energía en los equipos electrónicos.
  • Cerrar puertas y ventanas para evitar la pérdida de calor o frío.
  • Sondear el mercado para comprobar si nuestro proveedor de energía se ajusta a nuestras necesidades de potencia. Si, además, proporciona energía renovable, matamos dos pájaros de un tiro.
  • Sensibilizar a los empleados sobre la importancia de reducir el consumo de energía a través de charlas formativas periódicas.

Invierte en eficiencia energética

La auditoría energética nos habrá revelado cómo podemos reducir nuestra factura eléctrica. Muchas veces, ligeros cambios en nuestros hábitos o pequeñas inversiones en las instalaciones nos ayudarán a rebajar el gasto energético y recorrer la senda de la eficiencia.

Aprovechar la luz natural

Ya hemos hablado de la inversión en iluminación eficiente: sustituir las bombillas convencionales por las LED es fundamental para ahorrar, pero también aprovechar la máximo la luz natural.

Aprovechar la luz natural

Orientar los escritorios hacia las ventajas para aprovechar la luz solar, emplear tonos claros en las paredes y techos para reflejarla o distribuir el mobiliario de forma que no bloquee la entrada de la iluminación natural es una forma sencilla de contribuir a reducir el consumo energético

Ventanas grandes, pero aisladas y protegidas

Las ventanas grandes y bien aisladas del frío y el calor son un win win para garantizar la entrada de luz y una temperatura interior perfecta para trabajar. Los expertos recomiendan mantener la temperatura ideal en torno a los 20-22 grados. Y ojo: aumentar un grado la temperatura interior supone un incremento del 7% en los gastos de climatización en cualquier espacio, así que tomaos en serio este apartado.

Para evitar la entrada directa de luz y con ella del calor en verano instalar toldos o persianas es una opción para evitar activar el aire acondicionado o bajar demasiado el termostato.

Equipos de alta eficiencia

En los últimos años se ha generalizado en los hogares el uso de equipos de alta eficiencia para reducir el consumo. Si lo hacemos en casa, ¿por qué no hacerlo en nuestra empresa?

Elegir aparatos eléctricos con la etiqueta energética A+++ en sistemas de iluminación, aire acondicionado, frigoríficos, televisores o monitores permite no solo reducir la factura de la luz, sino también ser más eficientes en cuanto al consumo de ruido o agua en el caso de los climatizadores o las neveras.

El consumo energético de un frigorífico, cada vez más habituales en las oficinas para dar servicio a los trabajadores, puede reducirse en un 40 por ciento si adquirimos uno modelo de alta eficiencia.

Compensa la huella de carbono

Compensar la huella de carbono implica invertir en proyectos que reduzcan las emisiones de carbono para contrarrestar las que produce tu organización. Es importante recalcar en el carácter inversor de esta medida y que no se trata de un mero gasto. Los beneficios a nivel de responsabilidad corporativa y fortalecimiento de la imagen externa de la marca han sido demostrados con creces en muchos estudios.

¿Qué implica?

Calcular la huella de carbono de tu empresa: El primer paso es calcular la cantidad de emisiones contaminantes que produce la organización. Existen numerosas herramientas online que te pueden ayudar a hacerlo.

La del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico es una de nuestras preferidas por su sencillez, aunque quizás no se ajuste a lo que demanda tu empresa.

No temas: hay todo un mercado ahí fuera dispuesto a facilitarte la tarea a la hora de medir el impacto negativo de las operaciones de tu empresa. Si tienes dudas, contacta con Inova.

Compensa tu huella de carbono

Seleccionar un proyecto de compensación de carbono: Existen muchos proyectos de compensación de carbono disponibles, como la reforestación, la inversión en energía renovable o la protección de bosques.

Es importante elegir un proyecto que sea creíble y que tenga un impacto real en la reducción de emisiones. El Gobierno de España mantiene operativo un registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de CO2 que puedes visitar.

Invertir en el proyecto: Puedes invertir en el proyecto de compensación de carbono de forma directa o a través de una organización especializada. ClimateTrade es una plataforma que opera como un marketplace en el que puedes elegir proyectos creíbles con un impacto real en la reducción de emisiones

Instala paneles solares

Además de una inversión estratégica que otorga independencia energética a cualquier organización, la inversión en energía renovable es una de las mejores formas de reducir contribuir a la lucha contra el cambio climático.

Hay muchas opciones si se decide apostar por energías renovables, pero nosotros creemos que la que mejor puede ajustarse a una empresa de tamaño medio es la fotovoltaica.

Instalar paneles solares permite generar electricidad para alimentar la demanda de la organización e incluso vender el excedente a la red eléctrica y generar ingresos extra. Y todo ello a través de una inversión razonable.

El coste varía en función de la cantidad de energía que necesita la empresa y el tipo de tecnología elegida. Sin embargo, existen numerosas opciones de financiación disponibles, como subvenciones y préstamos a bajo interés, que pueden ayudar a tu empresa a cubrir el coste.

Placas solares

Vayamos a un ejemplo práctico: el coste de la instalación de paneles solares para alimentar una oficina de 100 metros cuadrados puede rondar los  20.000 euros. No obstante, la empresa podría ahorrar unos 5.000 al año en su factura energética y amortizar la inversión en 4 años. Además, el coste de mantenimiento es bajo: una vez instalados, los paneles duran muchos años sin necesidad de reparaciones o reemplazos.

Además, en el caso de que las instalaciones de la organización sean propias, instalar paneles solares aumenta el valor de la propiedad. Los posibles compradores siempre estarán interesados en pagar más por propiedades energéticamente eficientes.

Ahorra agua

El ahorro de agua es otra de las medidas que podríamos encuadrar en nuestro plan dentro de las acciones a corto plazo con un impacto directo en los indicadores de sostenibilidad.

Aquí van algunas ideas para incorporar a tu plan:

Implementar medidas de ahorro de agua en los baños:

  • Se pueden instalar grifos de bajo caudal, con temporizador o célula foto eléctrica (reducen hasta un 50% el consumo de agua en los lavabos)
  • Cisternas de doble descarga (hasta un 40% menos de agua que se va por el desagüe)
  • Duchas de bajo consumo con reductor de caudal (-50% de consumo).
  • Además, los nuevos aireadores incorporan aire a chorro reduciendo el consumo de agua en estos aparatos hasta en un 45 por ciento.

Ahorro de agua

Reparar las fugas de agua: Las fugas de agua pueden ser un gran problema al estar desaprovechando un recurso escaso como es el agua. Es importante evaluar el estado de la red interna de la empresa y, en el caso de que existan fugas, repararlas lo antes posible.

Reutilizar el agua: En el caso de que tu empresa tenga amplias instalaciones y acceso a un tejado y a espacios abiertos, se pueden implementar sistemas para recoger agua de lluvia y reutilizarla para riego o limpieza. Numerosas empresas emplean agua en los procesos industriales de transformación. En función del sector y de las características de cada empresa se pueden establecer fórmulas para optimizar el agua empleada en estos procesos y que el desperdicio sea el menor posible.

Todas estas medidas pueden caer en saco roto si no se sensibiliza lo suficiente a los empleados de la necesidad de ajustar sus hábitos a las nuevas directrices sostenibles de  la empresa.

Reduce el consumo de papel

Promover hábitos de consumo responsable de papel está cada vez más extendido.

Aquí van algunas propuestas

Utilizar papel reciclado. El papel reciclado cada vez es más habitual en las empresas. Su calidad es óptima para imprimir documentos, fotocopiarlos y enviar correos ordinarios.

Imprimir a doble cara: Configurar la impresora para imprimir a doble cara por defecto tiene grandes beneficios medioambientales y presupuestarios. Indirectamente se estará promoviendo el uso responsable del papel en la plantilla y se reducirá a la mitad su consumo, además de rebajar espacio de almacenamiento.

Ahorro de papel

Fomentar la digitalización. La digitalización acelerada que estamos experimentado ofrece herramientas que permiten compartir documentos en la nube y realizar gestiones sin necesidad de disponer de copias en papel. El Sistema de Gestión Ambiental debería incluir un protocolo de gestión documental que establezca criterios de almacenamiento físico y digital de información para fomentar el ahorro de papel.

Implementa un programa de compostaje

Un programa de compostaje es una forma de convertir los residuos orgánicos en compost, un material rico en nutrientes que se puede utilizar como abono.

Las ventajas del compostaje son enormes:

  • Encamina a la empresa hacia el waste zero. El compostaje ayuda a reducir la cantidad de residuos orgánicos que se envían a los vertederos, donde liberan metano, un gas de efecto invernadero.
  • Mejora la salud del suelo. El compost añade nutrientes a la tierra y puede usarse como fertilizante natural, lo que mejora la salud de las plantas.
  • Ahorra dinero. El compostaje puede ayudar a la empresa a ahorrar dinero en la eliminación de residuos y el empleo de abonos.

Programa de compostaje en empresas

¿Cómo podemos incorporar un programa de compostaje a nuestro Sistema de Gestión Ambiental?

  1. Identificar los residuos orgánicos que se pueden compostar:
    • Restos de frutas y verduras: Incluyen cáscaras, semillas, tallos y corazones. Se recomienda trocearlos para acelerar la descomposición.
    • Restos de carne y pescado: Deben ser compostados en pequeñas cantidades y con cuidado, ya que pueden atraer animales o generar malos olores.
    • Cáscaras de huevo: Son una excelente fuente de calcio para las plantas. Se recomienda triturarlas para que se descompongan más rápido.
    • Posos de café: Aportan nitrógeno y ayudan a mejorar la aireación del compost. Se pueden usar frescos o secos.
    • Hojas secas: Aportan carbono y ayudan a estructurar el compost. Se recomienda triturarlas para que se descompongan más rápido.
    • Césped cortado: Es un buen material para compostar, pero debe usarse en pequeñas cantidades para evitar que se apelmace. Se recomienda mezclarlo con otros materiales secos.
    • Servilletas y toallas de papel sin usar: Se pueden compostar si no están contaminados con grasa o aceite.
    • Cartón y papel sin tintas ni plastificados: Se pueden compostar en pequeñas cantidades. Se recomienda triturarlos para que se descompongan más rápido.
  1. Proporcionar contenedores para el compostaje: Se pueden colocar contenedores para el compostaje en los comedores de la empresa.
  2. Formar a los empleados sobre el programa de compostaje: Es importante informar a los empleados sobre qué materiales se pueden compostar y cómo hacerlo correctamente.
  3. Trabajar con un proveedor de compostaje: Se puede trabajar con un proveedor de compostaje para que recoja el material y lo convierta en compost.

Promueve el transporte sostenible

Promover el transporte sostenible entre los empleados ofrece grandes ventajas para el medioambiente. Aquí van algunas de las medidas que pueden implantarse en una empresa de tamaño medio:

  1. Ofrecer a los empleados incentivos para usar el transporte público, la bicicleta o caminar: Se puede ofrecer a los empleados un descuento en el transporte público, un subsidio para la compra de bicicletas o un aparcamiento gratuito para bicicletas.
  2. Instalar puntos de recarga para vehículos eléctricos: Se pueden instalar puntos de recarga para vehículos eléctricos en el aparcamiento de la empresa.
  3. Ofrecer a los empleados la posibilidad de teletrabajar: No hay mejor manera para reducir las emisiones ligadas al transporte que fomentar el teletrabajo.
  4. Fomentar la utilización de vehículos compartidos: El carpooling optimiza el uso del espacio disponible en los coches reduciendo el número de vehículos en circulación y las emisiones de gases nocivos.

Plan de transporte sostenible

Consejos para empezar

  • Realiza una encuesta a los empleados para conocer sus necesidades y hábitos de transporte.
  • Desarrolla un plan de acción para promover el transporte sostenible.
  • Comunica el plan de acción a los empleados.
  • Ofrece incentivos a los empleados para que utilicen el transporte sostenible.
  • Monitoriza el progreso y realiza los ajustes necesarios.