El TIC gallego crece, exporta e innova… pero sigue pequeño para la liga que viene
Muchos dudan de que el ecosistema tecnológico gallego conseguirá sacudirse el sambenito de “eterna promesa con potencial”. Pero no, nada más lejos de la realidad. El último informe Galicia Dixital. O Hipersector TIC en Galicia, elaborado por OSIMGA, deja una lectura bastante clara: el sector ya no necesita demostrar que existe. Existe, crece y empieza a enseñar músculo.
Ahora bien, una cosa es crecer y otra muy distinta es escalar. Y ahí es donde empieza la parte interesante.
El hipersector TIC gallego —es decir, el conjunto formado por el sector TIC propiamente dicho y por las actividades de contenidos y medios de información— cerró 2025 con 29.815 personas trabajadoras, un 2,5% más que el año anterior. Dentro de ese total, el sector TIC propiamente dicho concentra 23.993 empleos, mientras que el bloque de contenidos alcanza los 5.822.
La diferencia importa: no hablamos solo de empresas tecnológicas en sentido estricto, sino de un ecosistema más amplio donde conviven software, consultoría, telecomunicaciones, electrónica, servicios digitales, audiovisuales, edición o información.
El software tira del carro
Si hay una actividad que explica buena parte del empuje reciente, es la de tecnologías de la información y servicios informáticos. Según el informe, este ámbito volvió a ser el que más empleo generó en 2025, con 766 personas más en un año. Además, pasó en cinco de representar el 49,7% al 57,1% del empleo del hipersector TIC.

Traducido: Galicia se está especializando cada vez más en desarrollo de software, programación, consultoría tecnológica y servicios digitales. No es una mala noticia. De hecho, es probablemente una de las mejores. Porque en una economía donde casi todos los sectores necesitan automatizar procesos, explotar datos, integrar sistemas o incorporar inteligencia artificial, quien domina el software no solo crece: se vuelve necesario.
Y aquí Galicia empieza a ocupar un lugar más reconocible.
En número de empresas, el hipersector TIC alcanzó las 4.189 compañías, 91 más que el año anterior. Galicia mantiene así el quinto puesto estatal, solo por detrás de Madrid, Cataluña, Andalucía y la Comunidad Valenciana. Además, el peso del hipersector dentro del tejido empresarial gallego sube hasta el 1,8%, el máximo de la serie.
Exportar ya no es anecdótico
Quizá el dato más llamativo está en el comercio exterior. Las exportaciones del hipersector TIC gallego superaron por primera vez los 200 millones de euros, hasta alcanzar los 207 millones. No es solo una cifra redonda para titular. Es un síntoma de madurez.
El salto es especialmente relevante si se compara con el informe anterior, donde las exportaciones del hipersector superaban los 136 millones. Es decir, el avance no es cosmético: hay un cambio de escala en la capacidad de vender fuera.
El informe apunta además que el subsector TIC incrementó sus exportaciones un 56,3%, impulsado por actividades como la fabricación de equipos de telecomunicaciones, componentes electrónicos y productos electrónicos de consumo. Aquí conviene no pasar de puntillas: Galicia no solo está vendiendo servicios digitales. También empieza a ganar presencia en segmentos tecnológicos industriales, que suelen exigir más capacidad productiva, más especialización y más músculo comercial.
Eso sí, no confundamos récord con llegada a meta. Superar los 200 millones es una gran señal, pero todavía queda recorrido para que el hipersector TIC gallego actúe como una verdadera palanca exportadora de primer nivel.
Innovar más para depender menos
El tercer dato fuerte está en innovación. El gasto del hipersector TIC gallego superó los 193 millones de euros, casi 30 millones más que el año anterior, con un crecimiento del 17,5%. Además, las empresas del sector con sede en Galicia destinaron cerca de 111 millones a actividades de I+D.
Esto importa porque un sector tecnológico que no invierte en innovación corre el riesgo de convertirse en una maquinaria de servicios de bajo margen. Y ese no puede ser el destino.
La innovación es lo que permite diferenciarse, crear producto, proteger conocimiento, subir precios, internacionalizar con más fuerza y no depender únicamente de proyectos a medida o de ciclos de contratación ajustados. Dicho de otra forma: innovar no es un adorno para el TIC. Es su seguro de vida.
También aquí el informe deja una señal interesante: más de la mitad de las compañías del hipersector se dedican a programación y consultoría informática. Y eso abre una oportunidad evidente para Galicia: convertir esa base de conocimiento en soluciones más escalables, productos propios y servicios con mayor valor añadido.
El problema sigue siendo el tamaño
Pero llegamos al matiz que conviene no maquillar.
El 80,5% de las empresas del hipersector TIC gallego tiene dos trabajadores o menos.
Y este dato enfría cualquier euforia.
Porque tener muchas empresas pequeñas puede significar dinamismo. Pero también atomización, dificultad para asumir proyectos grandes, poca capacidad financiera, dependencia de clientes recurrentes, escasa internacionalización y problemas para atraer o retener talento especializado.
Galicia tiene ecosistema. Lo que necesita ahora son más empresas capaces de crecer sin perder foco, cooperar sin diluirse y competir en mercados donde el tamaño importa cada vez más.
Un ecosistema fuerte, pero demasiado concentrado
El informe también confirma otro patrón conocido: la concentración territorial. A Coruña concentra casi la mitad de las empresas del hipersector y más del 62% del empleo. Vigo aparece, junto a A Coruña, como uno de los grandes polos tecnológicos de Galicia.
Esto tiene una lectura positiva: existen nodos fuertes, con talento, empresas y actividad. Pero también una lectura menos cómoda: buena parte del territorio sigue en una posición periférica respecto al crecimiento digital.
Si el hipersector TIC debe actuar como tractor de transformación para toda Galicia, el reto no es solo que A Coruña y Vigo funcionen. Es que esa capacidad tecnológica se derrame hacia el resto del tejido productivo.
La siguiente fase ya no es crecer: es escalar
La conclusión es bastante clara. El TIC gallego crece en empleo, empresas, VAB, exportaciones e innovación. Es decir, avanza en casi todas las métricas relevantes.
Pero el verdadero reto empieza ahora.
Porque la próxima liga no se jugará en demostrar que Galicia tiene empresas tecnológicas. Eso ya está demostrado. Se jugará en saber si esas empresas pueden ganar tamaño, exportar más, innovar con mayor ambición y convertirse en proveedoras estratégicas de una economía gallega que necesita digitalizarse mucho más rápido.
El titular, por tanto, no debería quedarse solo en que el ecosistema tecnológico gallego consolida su crecimiento. Eso es cierto, pero incompleto.
La tesis de fondo es otra: Galicia ya tiene sector TIC. Ahora necesita que ese sector gane escala, especialización y capacidad tractora.
Porque en tecnología, existir está bien. Pero competir exige bastante más.
La Economía Circular también entra en modo selección
Durante años, la economía circular ha vivido rodeada de una promesa bastante cómoda: si una solución reducía residuos, aprovechaba materiales o mejoraba el uso de recursos, el capital acabaría llegando. Pero el último informe de TheCircularLab y Net Zero Insights sobre financiación a startups circulares en Europa deja una lectura bastante más exigente: el dinero sigue ahí, pero ya no compra solo relato.
En 2025, la inversión europea en startups circulares cayó hasta los 4.900 millones de euros, repartidos en 377 operaciones. La cifra queda lejos de los 12.200 millones registrados el año anterior, aunque el propio informe invita a no leerlo como un apagón, sino como una corrección tras un 2024 inflado por grandes rondas.
Menos rondas, más pruebas
La clave está en el cambio de comportamiento del capital. El número de operaciones cae un 43% interanual y las rondas pre-seed y seed retroceden un 37%. Dicho de otra forma: el mercado no ha dejado de mirar a la circularidad, pero ha subido el listón.
Las soluciones que avanzan son las que demuestran encaje industrial, capacidad de integración en cadenas de valor y posibilidades reales de escalar. Ya no basta con tener una buena idea para reducir residuos o repensar materiales. Ahora hay que demostrar que esa idea puede producirse, venderse, cumplir la regulación y competir en costes.
La parte más delicada está en las fases iniciales. Si cae la financiación temprana y se reduce el papel de corporaciones y programas de apoyo, el riesgo es claro: que algunas soluciones necesarias para los próximos años ni siquiera lleguen a madurar.
España también ajusta, pero madura
España sigue la misma lógica. La inversión en startups circulares alcanzó los 87,3 millones de euros en 2025, un 37% menos que el año anterior. No es una buena noticia en volumen, pero sí deja una señal interesante: las operaciones de salida pasan de una a cinco.
Y eso importa.
Porque un ecosistema no madura solo cuando capta dinero, sino cuando empieza a cerrar ciclos, generar retornos y demostrar que algunas compañías pueden llegar a puerto. Menos épica, quizá, pero más mercado.
El packaging aguanta el pulso
Uno de los ámbitos más dinámicos sigue siendo el packaging, que movilizó cerca de 590 millones de euros. Su atractivo tiene lógica: está sometido a presión regulatoria, de marca y del consumidor. Pocas cadenas de valor concentran tantos incentivos para cambiar al mismo tiempo.
La inversión se concentra en materiales, diseño y producción, que reúnen el 85,5% de la actividad. Y los biopolímeros lideran la innovación, con el 68,4% de las operaciones.
La conclusión es clara: la economía circular no retrocede. Se vuelve adulta. Y eso significa menos margen para prometer… y mucha más obligación de demostrar.
En clave Inova
A Xunta acelera en IA e Business Intelligence da man de Inova
Últimas prazas para acceder aos programas Re-acciona IGAPE
Hai empresas que saben que teñen que mellorar procesos, gañar eficiencia ou prepararse para crecer. O problema adoita ser outro: atopar o tempo, o método e o acompañamento adecuados para facelo sen frear a actividade diaria.
Precisamente para iso nacen os programas Re-acciona do IGAPE, nos que Inova participa como entidade homologada. E neste momento estamos xa pechando as últimas prazas dispoñibles en dous dos servizos con maior demanda.
Circularización e optimización de procesos de produción e loxísticos
Un programa pensado para pemes industriais que precisan optimizar operacións, reducir custos e avanzar cara modelos máis sostibles e dixitais.
O servizo inclúe formación, análise de procesos, definición dun plan de acción e implantación de medidas prácticas orientadas a resultados reais.
Entre as actuacións que se poden desenvolver destacan:
• Aplicación de ferramentas LEAN para eliminar ineficiencias
• Implantación de Business Intelligence e cadros de mando
• Uso de IA xerativa para automatizar tarefas
• Mellora das comunicacións en planta mediante sistemas Andon
• Redución de consumos, incidencias e desperdicios
O programa está subvencionado nun 80% polo IGAPE.
Re-acciona Emerxentes
Dirixido a startups e empresas innovadoras que precisan ordenar o seu crecemento e transformar unha boa idea nun negocio sólido e viable.
O acompañamento céntrase nas áreas críticas dunha empresa emerxente:
• Validación do modelo de negocio
• Estratexia de crecemento e primeiras vendas
• Captación e retención de talento
• Protección da propiedade industrial e intelectual
• Acceso a financiamento público e privado
• Desenvolvemento de pilotos e lanzamento ao mercado
Non falamos de consultoría teórica nin de documentos que quedan nun caixón. Falamos de traballo práctico, metodoloxía áxil e acompañamento experto para axudar ás empresas a executar mellor.
O cupo está practicamente completo.
📞 Máis información: 669 533 707
Peche dos obradoiros de Innovación con IA impulsados polo Clúster TIC Galicia
A intelixencia artificial xa non é unha conversa reservada ás grandes tecnolóxicas. Cada vez máis empresas tradicionais están empezando a preguntarse como aplicar estas ferramentas para resolver problemas concretos de produción, operacións ou desenvolvemento de produto.

Nese contexto, Inova vén de finalizar a súa participación nos Obradoiros de Innovación con IA impulsados polo Clúster TIC Galicia e financiados polo IGAPE, unha iniciativa deseñada para conectar retos reais do tecido empresarial galego con empresas especializadas en solucións de intelixencia artificial.
Ao longo das distintas sesións, compañías de sectores como medio ambiente, industria, construción, biotecnoloxía ou eventos puxeron sobre a mesa necesidades concretas susceptibles de ser abordadas mediante IA, desde automatización de procesos ata análise de datos ou mellora operativa.
Desde Inova colaboramos no deseño e dinamización das dinámicas de traballo, facilitando o encontro entre demanda empresarial e capacidades tecnolóxicas nun contexto cada vez máis orientado á aplicación práctica da IA.

