El mercado de gas natural licuado (GNL) ha tenido una importante tasa de crecimiento en los últimos años, siendo uno de los segmentos con mayor incremento dentro del sector global de energía de las últimas décadas. A día de hoy el suministro de GNL supone el 40% del comercio mundial de gas. Este dato se observa en el aumento del número de países importadores y exportadores de los últimos 10 años, pasando de 15 a 39 y de 13 a 19 respectivamente.

Proyección de la demanda de gas natural

Fuente: BP Global Energy Projections.

 

De los factores que favorecieron la evolución del mercado de GNL, el principal se corresponde a la implantación de normativas y legislaciones cuyo objetivo fue minimizar los efectos del cambio climático. El punto de inflexión del gas natural tuvo lugar cuando se fijaron todos los acuerdos de Kyoto, ya que muchos los países comenzaron a usar combustibles alternativos a los tradicionales para cumplir los objetivos fijados por el protocolo.

El transporte marítimo es uno de los sectores más “perjudicados” por las medidas medioambientales ya que es causante de una elevada tasa de emisiones de gases a la atmósfera (15% de NOX, 13% SOX y 3% CO2). Entre esas medidas, generadas para disminuir el impacto ambiental, se encuentra la convención MARPOL. Este convenio internacional pretende prevenir la contaminación generada por los buques en materia de reducción de emisiones de azufre a nivel mundial. Para ello se ha impuesto un nuevo límite de 0.5%. Con el fin de cumplir dicho objetivo, surgen las zonas ECA (Emission Control Area) zonas de control de emisiones con restricciones más severas en cuanto a las emisiones de azufre.

 

Zonas ECA

 

Fuente: MARPOL. Anexo VI AND NTC 2008, Ed. 2013

 

Ante esas medidas, son muchas las alternativas propuestas para alcanzar un transporte marítimo más verde. De esta forma, el GNL se presenta como el combustible fósil menos agresivo para el ambiente, y por tanto, el sustituto del HFO, MDO y fueles pesados utilizados en la actualidad. Se trata de una alternativa al uso de combustibles tradicionales capaz de eliminar casi por completo las emisiones de SOx, reduciendo un 20-25% CO2 y el 90% de NOx.

Los desarrollos tecnológicos que se están llevando a cabo, promovidos por la presión de nueva regulativa medioambiental, hacen que, las previsiones para el uso de GNL como combustible sean muy optimistas.

 

Comparación de los niveles de contaminación por combustible

Fuente: Ministerio de Industria, Energía y Consumo.

 

Además, las nuevas oportunidades están impulsado el uso de GNL a nuevos mercados, nuevas aplicaciones y nuevos modelos de negocio en la cadena de suministro. La reducción de los costes de licuefacción transporte y regasificación, gracias al ingreso de nuevos actores competitivos en el mercado, sumado al elevado precio internacional del petróleo, lleva a los países a diversificar sus fuentes de abastecimiento de energía.

En la actualidad, la flota propulsada por GNL alcanza ya las 121 unidades, cifra que se verá duplicada en los próximos años al haber confirmados otros 127 nuevos pedidos (DNV-GL, Marzo 2018). Esto se traduce en un aumento del 23.5% respecto al número de buques del año pasado. La tendencia es muy positiva, con un crecimiento prácticamente exponencial, dando como resultado 2.750 buques para el 2023.

Ante ese crecimiento, es necesario que los puertos dispongan de infraestructuras de suministro de GNL para los nuevos buques.  En la actualidad no son muchos los puertos que lo ofrecen, principalmente aquellos que se encuentran afectados por las zonas ECA. Pese a ello, son muchos los que se suman a proyectos para abordar una red logística de suministro de GNL a barcos, como puede ser el proyecto CORE LNGas HIVE.

Además, los puertos europeos que forman Core Network (Red básica), deberán ofrecer infraestructura para el suministro de GNL para el año 2025, tal y como indica la Directiva 2014/94/UE.

Pese a que no sea sencillo predecir la tendencia y/o evolución de GNL, todo lo mencionado, lleva a pensar que este combustible fósil seguirá creciendo. Puede que incluso se imponga como combustible alternativo y solución para alcanzar todos los objetivos fijados en las diversas normas y legislaciones.