Procesos de innovación abierta

Hace unos cuantos años, una persona que observara cómo funcionaba la innovación en una empresa podía encontrarse con un proceso que no difería mucho del de un laboratorio donde investigadores trabajasen en un proyecto. Al igual que en un proceso de investigación, la dinámica partía de la identificación de un problema y la formulación de una hipótesis que lo resolviera. De este modo, la definición de la solución  se basaba en el know how atesorado por la empresa durante su actividad; en términos de laboratorio, la base científica y tecnológica de la empresa. Formulada esta hipótesis, el siguiente paso era el desarrollo de la misma, de forma interna, con los recursos de los que disponía la empresa: tecnológicos, humanos y materiales. Aquellos proyectos que conseguían prosperar y que fructificaban como resolución del problema, terminaban formando parte del modelo de negocio de la empresa.

Este proceso de innovación descrito encaja en el paradigma del sistema de innovación cerrada, en el que un único agente trabaja dentro del proceso fundamentándose en sus bases científicas-tecnológicas y con los recursos que tiene a su disposición, sin introducir agentes ajenos en toda la dinámica. Este paradigma adolece de varios problemas endémicos asociados a esa cerrazón que imposibilitan la eficiencia del proceso:

  • Los retos identificados pueden no contar con una hipótesis que los resuelva debido a la insuficiencia de la base tecnológica y científica de la empresa, incapaz de aportar ideas para dar con la solución.
  • La etapa de desarrollo puede verse condicionada por los recursos de la empresa, cuya exigüidad, especialmente en el caso de las pymes, puede convertirse en un freno a la innovación.
  • Los resultados conseguidos tras la etapa de desarrollo pueden no tener cabida denle el modelo de negocio de la empresa y no suponer un retorno de todo lo invertido.

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La solución a estas limitaciones se encuentra en la apertura -durante todas las fases- del modelo de innovación tradicional; en permitir que agentes externos entren en el proceso para aportar su experiencia y capacidades. A este nuevo paradigma se le denomina innovación abierta. En palabras del padre de la innovación abierta, Henry Chesbrough , definimos los procesos de innovación abierta como “el uso de los flujos internos y externos de conocimiento para acelerar la innovación interna y ampliar los mercados para el uso externo de dicha innovación. De esta definición podemos extraer las características que definen este nuevo paradigma:

  • Permeabilidad: el nuevo paradigma y su apertura permite que, en cualquier punto del proceso, tanto en el de investigación como en el de desarrollo, pueda alimentarse el esfuerzo innovador de flujos externos. La base tecnológica puede proceder de fuera de la empresa y adoptar resultados de investigaciones externas a los que la empresa, por sí sola, no tiene acceso. Esta porosidad también se puede aprovechar en la etapa de desarrollo mediante la incorporación de recursos externos con los que la empresa no cuenta, ya sean humanos o de capital para llevar a cabo los proyectos.
  • Variabilidad: los procesos de innovación abierta ofrecen múltiples vías con las que un proyecto puede llegar al mercado, lo que elimina el problema de que los resultados del proceso de innovación no tengan salida. La cesión de los productos o servicios innovadores mediante el uso de licencias a otras empresas, o la creación de empresas spin-off que adecuen su modelo de negocio a ese nuevo producto/servicio que no encaja en el modelo de negocio actual de la empresa, son ejemplos de esta variabilidad a la hora de explotar los resultados obtenidos durante el proceso.

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Con el nuevo paradigma podemos solventar los problemas que lastraban a las empresas con la innovación cerrada, e incrementar la eficiencia de todas las fases del proceso. El futuro de la innovación abierta se encuentra en ampliar mucho más el rango de colaboración; no hay razón para conformarnos con la relación entre dos empresas, sino que podemos crear comunidades de innovación que permitan identificar sinergias entre un gran número de empresas y otros agentes como universidades, centros investigación u otras organizaciones.

Desde Inova Labs apostamos por este nuevo paradigma como el motor adecuado para la innovación en el tejido empresarial que nos rodea; gracias a nuestra experiencia en procesos de innovación abierta, donde colaboramos con un gran número de empresas para contribuir con nuevos productos y servicios innovadores al mercado, podemos diseñar y gestionar estas dinámicas abiertas para las empresas mediante la utilización de herramientas digitales propias -o que estén a nuestra disposición-, para que puedan llevar a cabo los proyectos de innovación que se propongan.