Introducción

Tal y como se adelantaba en el anterior artículo Industria 4.0 y transformación – Visión general, el sector industrial está viviendo un momento de transición en el que la incorporación de las nuevas tecnologías está provocando cambios tanto en los sistemas productivos tradicionales como en los modelos de negocio de las empresas.

Es importante entender este proceso de transformación como una evolución necesaria, dirigida hacia un modelo productivo más flexible, rápido y eficiente, pero que indiscutiblemente debe adaptarse en todos los casos a las necesidades y circunstancias de cada una de las empresas que se sumen a este cambio.

Proceso de transformación

Antes de iniciar cualquier proceso de transformación, es importante conocer la situación de partida de la empresa, para lo cual resulta necesario realizar un diagnóstico inicial en el que se examine toda la cadena de valor, tanto a nivel tecnológico como metodológico y formativo. Para llevar a cabo este análisis inicial resulta imprescindible conocer el proceso productivo y recopilar toda la información relativa a las metodologías y herramientas empleadas (flujogramas de procesos, mapa de operaciones, etc.). El uso de otras herramientas, como puede ser el Business Model Canvas (del que hablaremos en profundidad en próximos artículos), permite describir el modelo de negocio de cualquier empresa de una forma visual y obtener valiosa información sobre sus cuatro áreas principales: propuesta de valor, clientes, infraestructura y viabilidad económica.

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Ejemplo de diagnóstico: Radar Chart 4.0

A partir de los datos obtenidos en este diagnóstico, resulta más fácil clasificar la empresa según su grado de madurez tecnológica-metodológica en empresa Tipo 1, básico; Tipo2, consolidado; o Tipo 3, avanzado (véase Industria 4.0 y transformación – Visión general), lo que también permitirá seleccionar, más adelante, el itinerario de transformación que más le convenga.

Llegados a este punto, se han de fijar una serie de objetivos que determinen el alcance de la transformación que se quiera lograr. La dirección de la empresa debe establecer una serie de indicadores clave que considere críticos a mejorar (p.e. lead time, stocks, coste unitario, etc), y seguidamente profundizar en el estudio de la empresa con el fin de determinar las capacidades y oportunidades que tiene la organización en relación a la aplicación de metodologías y tecnologías 4.0 en cada una de sus áreas funcionales o Ejes Clave (logística, procesos, clientes, etc; véase ilustración de arriba).

A partir de esta visión más concreta y detallada, se podrá diseñar un proceso de transformación ajustado a las necesidades de la empresa y a los objetivos establecidos, dando prioridad a aquellas áreas de mayor interés estratégico, y seleccionando aquellas tecnologías 4.0 que resulten más útiles y cuya aplicación le permita mejorar su situación.

Es importante notar que en este punto de definición del proceso de transformación y selección de tecnologías 4.0, la empresa también debe tomar una decisión sobre el itinerario tecnológico a seguir, que puede ser progresivo o más rupturista: Itinerario 1-2 de actualización tecnológica, Itinerario 2-3 de adopción de tecnologías o Itinerario 1-3 de transformación acelerada. En cualquier caso, los tres itinerarios planteados abarcan todas las posibles transformaciones, incluyendo las de aquellas empresas con un nivel tecnológico bajo o prácticamente nulo. En este último caso, tendrán que emprender un proceso de cambio más gradual, incorporando en primer lugar metodologías y tecnologías generales que les permitan ganar competitividad, y a más largo plazo incorporando nuevas tecnologías que les permitan integrarse en la Industria 4.0.

Ahora que ya tenemos más claro lo que es industria 4.0 y que conocemos mejor el proceso de transformación al que deben someterse aquellas empresas que se sumen al cambio, en próximos artículos Inova Labs abordará otros temas de interés, como es el de las herramientas 4.0.