Originado en Austria, el Día Mundial de la Eficiencia Energética fue ayer, 6 de marzo. Con ese motivo, han tenido lugar por todo el mundo eventos que tratan de sumar voluntades a la causa de la eficiencia energética.

Cada año, en el mes de marzo, se celebran en Austria los Días Mundiales de la Energía Sostenible. Se trata de una conferencia anual dedicada a la sostenibilidad que viene organizándose desde 1992 en paralelo a la Energiesparmesse (“Feria del Ahorro Energético”). Estos eventos buscan conducir el foco del interés público hacia las últimas tendencias tecnológicas, las estrategias de sostenibilidad europeas y la eficiencia energética en general. Participan en ellos expertos y autoridades de todo el mundo, que acuden a la conferencia para compartir y ahondar su conocimiento sobre ahorro y eficiencia energética.

En Vigo, desde donde escribimos, el Instituto Enerxético de Galicia (INEGA) ofreció ayer una jornada titulada “Transición hacia una movilidad baja en emisiones”, en la que intervinieron autoridades públicas y representantes de Reganosa, Castrosúa y PSA.

Nos gustaría aprovechar la ocasión para remarcar los motivos por los que la eficiencia energética reviste tanta importancia. La manera más directa de entenderlo pasa por examinar los escenarios climáticos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), dependiente de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), y el World Energy Outlook (“Perspectivas mundiales sobre energía”) de la Agencia Internacional de la Energía (IEA por sus siglas en inglés). Ambas instituciones señalan claramente que las emisiones globales de CO2 continúan aún por encima de la frontera que impediría que el incremento de la temperatura media global en 2100 no supere los críticos 2ºC.

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No obstante, ¿qué tiene eso que ver con la eficiencia energética? La clave se encuentra en la elección de las fuentes energía. Mientras continuemos apoyándonos en fuentes de energías fósiles, el consumo energético se traducirá automáticamente en emisiones perjudiciales para el medioambiente. En consecuencia, es recomendable, a partir de los escenarios planteados por el IPCC y la IEA, poner en marcha una combinación de medidas entre las que la reducción de las energías fósiles (por ejemplo, mediante el uso de fuentes renovables) y la eficiencia energética juegan un papel fundamental. Para preservar los ecosistemas del planeta debemos utilizar la energía de manera más eficiente, lo que quiere decir que debemos alcanzar el mismo nivel de producción (o más alto) utilizando para ello menos energía.

Con frecuencia, algunas personas afirman que el objetivo de limitar el incremento de la temperatura media global a 2 ºC en 2100 es demasiado vago. Estas voces críticas argumentan que se trata de un concepto con el que la gente, preocupada por sus contextos locales, no puede identificarse. Sin embargo, debemos entender que el incumplimiento de la meta de los 2 ºC supondría una serie de transformaciones negativas que nos afectarían a todos de una manera directa y concreta. En el caso de Galicia, un ejemplo muy ilustrativo es el de los impactos en la temperatura y la acidez de las aguas marinas. Las emisiones de CO2 no solo terminan en la atmósfera sino también en el océano, en donde alteran la acidez del agua. Del mismo modo, una subida de temperaturas no solo afecta a la temperatura del aire, sino también a la del mar. Galicia es una región experta en pesca y en ecosistemas marinos; comprendemos que la temperatura y la acidez del mar son elementos determinantes para los recursos pesqueros, y nuestra economía depende de la pesca de modo sustancial. Los gráficos incluidos más abajo, extraídos del último informe del IPCC, ilustran el efecto del cambio climático en nuestros océanos y en la salud de los caladeros.

Riesgos del cambio climático para los caladeros. IPCC, 2014.
Riesgos del cambio climático para los caladeros. IPCC, 2014.

No cabe duda de que la situación es alarmante y que la noción del cambio climático, aunque general, representa una infinidad de pequeños efectos de carácter local que nos conviene evitar.

En Inova Labs estamos comprometidos con ayudar a negocios y entidades de todos los tamaños y sectores a mejorar su eficiencia energética. Contamos con una gran experiencia a la hora de ayudar a nuestros clientes a decidir qué medidas de eficiencia energética son las óptimas en términos de emisiones, consumos y costes. En concreto, nuestra herramienta GRETA (Green Energy Trilemma Analytics) nos permite obtener resultados fehacientes en el ámbito de este “trilema energético”, formado por los tres vectores (consumo, emisiones y coste). ¡Ponte en contacto con nosotros para conocer qué potencial de ahorro energético tiene tu organización! Te sorprenderá comprobar que, en muchos casos, las medidas de ahorro energético conllevan también un ahorro económico.